Servicio · Atención telefónica

Recepcionista virtual con IA: que no se pierda ninguna llamada

Antes de contarte nada: llama al 930 48 55 48. Contesta nuestra IA y es nuestro número real, no una demo preparada. Háblale como te hablan tus clientes: con prisa, sin dar los datos ordenados, cambiando de tema. En un minuto vas a saber más que leyendo el resto de esta página.

El problema no es el teléfono. Es cuándo suena

En una empresa pequeña, quien coge el teléfono suele ser quien también está produciendo. Y las llamadas no entran cuando estás libre: entran a media mañana, con el taller lleno o la sala a tope. La llamada que no coges no te deja ni un aviso — quien no encuentra a nadie llama al siguiente de la lista y no vuelve a intentarlo.

Si quieres ponerle una cifra a eso antes de gastar un euro, hay una fórmula de cuatro datos para calcularlo con tus números. Si te sale bajo, no necesitas esto.

Qué hace exactamente

  1. Descuelga y se presenta como asistente. Siempre, en la primera frase.
  2. Entiende qué necesita usando la información real de tu negocio: servicios, horarios, precios si los tienes cerrados, preguntas frecuentes.
  3. Agenda si procede. Mira la disponibilidad real de tu calendario y cierra la cita.
  4. Escala lo que necesita criterio. Con el resumen de la conversación, para que no tengas que preguntar dos veces lo mismo.
  5. Te avisa al momento. Cada contacto queda registrado y te llega la notificación con lo que te ha preguntado, para que puedas responder sabiendo de qué va.

Cuándo contesta la IA y cuándo tú

Se decide contigo, y suele ser lo más importante de todo el proyecto. Las tres configuraciones habituales:

  • Solo fuera de horario. La forma más prudente de empezar: no cambia nada de lo que ya funciona y recupera lo que hoy se pierde entero.
  • Cuando nadie descuelga. Suena vuestro teléfono unos tonos; si no lo coge nadie, entra la IA en vez del buzón de voz.
  • Siempre. Tiene sentido cuando el volumen de llamadas repetitivas es alto y el equipo está saturado.

Lo que no vas a oírnos prometer

Que sustituye a una persona. No lo hace, y quien te diga lo contrario no ha atendido nunca a un cliente enfadado. Lo que hace es que nada se pierda y que las conversaciones que sí requieren a alguien lleguen ordenadas.

Tampoco vamos a decirte que estará listo mañana ni cuánto vale sin haber visto tu operativa. Eso sale de la Radiografía de Procesos, por escrito y antes de que te comprometas a nada.

Cómo lo probamos antes de dejarlo suelto

Antes de que atienda a un cliente tuyo de verdad, funciona en modo sombra: escucha y prepara lo que habría contestado, pero no contesta. Comparamos sus respuestas con las vuestras durante un tiempo, y solo cuando el resultado es bueno se le da la voz. Es más lento y es la única forma seria de hacerlo.

Preguntas frecuentes

¿Se nota que es una IA?

Sí, y se presenta como tal en la primera frase. No intentamos que parezca una persona: además de exigirlo la normativa europea, disimularlo es mal negocio — el cliente acaba enterándose siempre, y ese es el momento en que deja de fiarse de la empresa entera.

¿Qué pasa si el cliente pregunta algo que no sabe?

Lo dice y te lo pasa, con el resumen de lo que ha entendido. No improvisa una respuesta plausible. Un sistema que se inventa un precio o un plazo hace más daño que no coger el teléfono.

¿Hace falta cambiar de número o de operador?

No. Trabajamos sobre tu número. La llamada puede entrar a la IA siempre, solo fuera de horario, o solo cuando nadie descuelga en X tonos: eso se decide contigo.

¿Puede agendar citas de verdad en mi calendario?

Sí. Consulta la disponibilidad real y agenda. Si tu sistema de agenda no se deja conectar, recoge la petición y la deja escrita para que la confirme una persona — que sigue siendo mejor que perder la llamada.

¿En catalán o en castellano?

En los dos. Es el idioma en el que te llaman tus clientes, no el que decidamos nosotros.

Antes de leer una propuesta, escucha cómo atendería a un cliente tuyo.