Talleres y servicio técnico

Automatización con IA para talleres mecánicos

En un taller, el trabajo que se pierde casi nunca se pierde en el foso. Se pierde en el mostrador: la llamada que entra mientras estás debajo de un coche, el presupuesto que se mandó hace nueve días y nadie ha vuelto a mirar, la ITV que caducó sin que nadie avisara al cliente.

Las cuatro fugas más caras de un taller

  1. Llamadas no atendidas. El que llama a un taller normalmente tiene un problema hoy. Si no le coges, llama al siguiente. Y no vuelve a intentarlo contigo. Aquí está cómo calcular lo que te cuesta.
  2. Presupuestos sin seguimiento. Ya has invertido el tiempo en diagnosticar y presupuestar. No perseguirlo es tirar ese trabajo. Un solo recordatorio a los tres días recupera una parte considerable, y no lo va a hacer nadie a mano un viernes por la tarde.
  3. Ausencias y huecos muertos. Un cliente que no aparece deja un hueco que ya no se rellena. Con confirmación previa, ese hueco se libera con antelación suficiente para ofrecérselo a otro.
  4. Vencimientos que nadie recuerda. ITV, revisiones, cambios de aceite, neumáticos, garantías. Es trabajo recurrente que ya es tuyo y se va al taller de al lado simplemente porque ellos avisaron y tú no.

Qué implantamos, en orden

El orden importa más que la tecnología. Primero que no se pierda nada de lo que entra: recepción de llamadas con IA que atiende, entiende, agenda si procede y te pasa el resumen. Después que se persiga lo ya trabajado: seguimiento automático de presupuestos y recordatorios de cita con confirmación. Y por último reducir papeleo: lectura automática de albaranes de proveedor y aviso cuando un precio sube más de lo normal.

Lo que no automatizamos: el diagnóstico técnico, la decisión de qué reparar y el trato con un cliente enfadado. Eso es tu oficio y sustituirlo sería una estafa.

Pruébalo tú antes

Llama al 930 48 55 48 y habla con nuestra IA como si fueras un cliente tuyo. Ponle pegas, háblale rápido, cámbiale de tema. Es nuestro número real: si funcionara mal, sería un pésimo sitio al que mandarte.

Empezamos midiendo

Antes de instalar nada hacemos una Radiografía de Procesos en tu taller: cuántas llamadas entran, cuántas se pierden, cuánto tarda un presupuesto, cuántos se quedan sin respuesta. Con tus números, no con estadísticas del sector.

Preguntas frecuentes

¿La IA va a hablar con mis clientes como si fuera yo?

No, y no debería. Se presenta como asistente desde el primer segundo — además de ser lo honesto, es lo que exige la normativa europea de IA para sistemas que interactúan con personas. Lo que sí hace es recoger bien la información y pasártela sin perder nada.

¿Y si el cliente pregunta algo técnico que la IA no sabe?

No se lo inventa: recoge el caso y te lo deriva con el resumen de lo que ha entendido. Un sistema que se inventa un diagnóstico de motor es peor que no tener sistema.

¿Tengo que cambiar el programa de gestión que uso?

No. Trabajamos sobre lo que ya tienes. Si tu programa tiene forma de conectarse, lo conectamos; si no, montamos la capa alrededor sin tocarlo. Cambiar de software es un proyecto aparte y normalmente no hace falta.

¿Cuánto tarda en estar funcionando?

Depende de qué se implante y de cuánta información haya que estructurar antes. Lo concretamos por escrito después de la auditoría, no antes: dar plazos sin haber visto el proceso es la mejor forma de incumplirlos.

Antes de leer una propuesta, escucha cómo atendería a un cliente tuyo.